Esta es otra de las típicas excursiones en Bora Bora. Se puede contratar en cualquiera de los hoteles en los que os vais a alojar. Tranquilos, que nadie tiene por qué irse al agua con los tiburones (bueno, si alguien quiere, es su decisión).
La excursión consiste en acercarse a ciertas zonas de la isla donde suele haber bastantes de estos animalitos y se les echa de comer. Los tiburones vienen como locos a por la comida y es un espectáculo ver la velocidad a la que devoran la carne que se les ha echado.
En alguna que otra excursión, el guía que os acompaña bajará al agua a darles de comer. Mientras tanto, vosotros podéis bien quedaros en la barca a ver el espectáculo, bien bajar al agua y colocaros unos metros por detrás del guía. La decisión y riesgo es de cada uno.










